MVC Cali

Luz Angela Tascón Maya

Soy  Luz Ángela Tascón Maya,  conozco al MVC desde el año 2009 por el encuentro de jóvenes, CONVIVIO,  al que asistió  mi  hija… después de esa vivencia  me atrajo  el Movimiento y me vinculé a éste. Inicialmente nos reunimos, en alguna casa, varias mamás del Colegio Colombo Británico con Juan Carlos Tupia, Sodálite, quien  nos  fue guiando y acompañando sabiamente a la conversión y a la  Fe. Entre tanto, el M.V.C se iba consolidando y organizando  alrededor  del Centro Pastoral.

Luego, no recuerdo si de manera espontánea, fueron naciendo grupos de  encuentro  alrededor  de un Sodálite  para  compartir  la Palabra de  Dios.

Nombramos nuestro grupo  Betania de San Francisco y allí nos hemos venido fortaleciendo y creciendo  en la Fe y en el Apostolado, siempre  con el acompañamiento de un Sodálite: Juan Carlos, Elkin, Carlos Arturo, Daniel…y qué no decir del padre Javier sus retiros de Silencio y Jornadas de Fe. Gracias a esta experiencia grupal he aprendido que el Apostolado y el Servicio van de la mano y los podemos experimentar en el día a día  con todas las personas que nos rodean. 

Me encanta  el MVC, su fidelidad a la Palabra, la sencillez y humildad de sus líderes, su dedicación a los jóvenes, su testimonio de vida, su paciencia y tolerancia con nosotros  laicos que  no siempre estamos presentes.

 Que  ha  aportado  el MVC a mí  vida  cristiana? Ha sido importante  en mi crecimiento espiritual ?… Sí, muchísimo, no sólo por la doctrina  que nos  comparten y enseñan, sino también por la riqueza de las personas  que lo conforman, he conocido en estos años verdaderos testimonios de cercanía a la  vida  en Jesús.

Daniel Felipe Varela

Hola, soy Daniel Felipe Varela B, estoy vinculado al MVC hace 9 años.

Mi Apostolado consiste en el  acompañamiento al proceso de formación espiritual para la Confirmación de un grupo de estudiantes del Colegio Colombo Británico. 

Pertenezco a las Campañas Navidad es Jesús y Caja del Amor y hago parte de la Agrupación de Jóvenes orientados por Álvaro Díaz. 

Conocí al MVC cuando hice mi  preparación para la Confirmación en el Colegio Jefferson y continué vinculado como resultado de una profunda amistad con quien en su momento fue mi catequista y hoy en día es un amigo para toda la vida: Pablo Daniel Arriola. 

En el camino fui descubriendo personas increíbles a la vez que lo hacía conmigo mismo. En el CP y sus diferentes actividades y proyectos encuentro siempre la esperanza, gracias a una juventud dispuesta a dar el primer paso y a entregarlo todo por quien sea en el nombre de Jesús.

Vicky Jaramillo

Hola! Soy Vicky Jaramillo, estudio Psicología en la Universidad Javeriana y pertenezco al MVC hace 11 años. Actualmente hago parte del equipo organizador del proyecto ACÉRCATE, acompaño una Agrupación Mariana de 5 mujeres jóvenes, y desde hace poco estoy encargada de la formación espiritual de los jóvenes del Movimiento.

Para mí, el MVC es un espacio privilegiado en mi vida para compartir con otros el amor de Dios con Quien yo me he encontrado. Es un lugar donde, junto con otras personas que comparten esta misma espiritualidad, puedo servir a los más necesitados  materia y espiritualmente. Además el Movimiento para mí es un espacio de comunión espiritual con otras personas que recorren este mismo camino, en el que nos acompañamos unos a otros en el camino a la santidad, poniendo nuestros dones y talentos al servicio de los demás miembros y de nuestro apostolado. Por último, creo que en el Movimiento he podido renovar y fortalecer mi fe día a día a través del testimonio de otros, que reflejan en sus vidas el amor de Dios y cómo Él actúa en sus corazones.

Familia Sarria Aguirre

Hola, somos la familia Sarria Aguirre: Samuel, Carlos, Sofía y Andrea.

Nuestros hijos podrán decir que no tienen recuerdos de su niñez y adolescencia sin el ancla en sus vidas 🙂

Nuestro matrimonio de 20 años, como muchos, inició bendecido por el Sacramento, pero también como muchos, nuestra fe como pareja venía de la tradición de nuestras familias y al encontrarnos y comenzar nuestra vida en común, nos percatamos de la necesidad de re-convencernos de nuestra fe y re-aprenderla.

Como los tiempos de Dios son perfectos, esa oportunidad llegó cuando Sofía, nuestra hija mayor, comenzó su proceso de preparación de Primera Comunión. Elkin Fernández nos dio una conferencia, por allá en el 2009 en el Jefferson, invitando a los papás del año a formar parte del acercamiento de nuestros hijos a Jesús Eucaristía.

A partir de allí, muy curiosos, y con otro grupo de papás que con bajas e ingresos aún hoy procuramos ese re-aprendizaje, comenzamos a reunirnos semanalmente en Centro Pastoral, conformando un grupo, «Nazareth», como se llama en el MVC a la agrupación de parejas, y nuestros hijos, muy pequeños entonces, conformaron el único grupo «Belén» que he conocido en nuestro CP en estos años.

Así crecieron y crecimos en los proyectos del MVC. Sofía dice que ella no concibe sus diciembres sin Caja del Amor involucrada. Conocimos Dapa con Caja, y allá nos llevó nuestra vida de familia.

Nos enamoró del MVC, literalmente el «movimiento». Llegar al CP entonces y ahora, era una algarabía de jóvenes en su búsqueda del Jesús que aprendimos a reconocer y a permanecer en nuestras vidas como el miembro más importante. Ello nos vinculó como papás al equipo de Catequistas y cada año recibimos un nuevo grupo de hijos e hijas en nuestras vidas, que nos enseñan de la presencia de Dios más de lo que nosotros les compartimos.

Caminar en el MVC nos ha ejercitado en la paciencia y la sorpresa. Entender que El Espíritu Santo logra obrar en lo que nosotros creemos tener controlado en nuestras fuerzas, que milagrosamente todas las Cajas se llenan, que los procesos de confirmación de Fe son también milagros que viran del pensamiento antropocéntrico al encuentro de amor «Cristocéntrico», que Convivio no es una Convivencia solamente sino un encuentro de amor de los muchachos con Jesús….

En el MVC hemos encontrado pastores que han sido tercos en no dejar perder sus ovejas. Además del amor y paciencia infinitas de Elkin, Carlos Rosas y Daniel Arriola han «jalado» este Nazareth por mas de 10 años. Samuel hoy está reaprendiendo su fe en su propio proceso de Confirmación. Saber que él y Sofía creen en Dios de manera más profunda y su relación con El es personal y cercana, son realmente los frutos de gratitud más grandes de nuestra vida como MVCistas.

Finalmente, el que personas del común, con errores del común, podamos tener un lugar en nuestro apostolado con jóvenes, es un sello que hace muy especial a esta Organización Eclesial. Y que el Manto de María sea el que siempre cobija nuestros propósitos espirituales y solidarios, nos hace permanecer en este camino que mucho agradecemos como familia.

Andrea Isabel Aguirre Sarria